Comercio
Los países caribeños ante la competencia internacional

Los países latinoamericanos pueden verse en la actualidad como una parte débil del mundo, en términos de producción de riqueza global pues casi 500 millones de personas en América Central y América del Sur producen e intercambian sólo una modesta fracción de los bienes que se generan anualmente en el mundo (menos del 6%) y menos de una cuarta parte de lo que producen los Estados Unidos o la Unión Europea. La situación parece crítica, particularmente para los países del Caribe que parecen retroceder cada año en términos de participación en el mercado mundial (de 0.53% en la década de 1970 a 0.30% en 1997).

¿Cuáles son los rubros que afectan este desarrollo?
Reforma del Estado
Reforma del estado en los esfuerzos relacionados con el Banco Mundial, por lo general significa reformar la burocracia del gobierno central. Las soluciones tecnocráticas para reformar el sector público no son suficientes si están aisladas del insumo social e institucional. Los cambios en las políticas gubernamentales son necesarios para contrarrestar la influencia indebida de los intereses establecidos y para promover un gobierno que sea responsivo a las expectativas de los votantes, a los contribuyentes y usuarios de los servicios del gobierno.

Ahorro y crecimiento
Las diferencias en el índice de ahorro son clave para entender las diferencias de crecimiento entre América Latina y el Caribe y Asia del Este. El alto índice de ahorro colectivo de Asia del Este de entre 30-40 %, comparado con el 19 % en América Latina y el Caribe, producto de una combinación única de factores que incluyen la tasa de interés, el crecimiento económico, restricciones prestatarias, impuestos y estabilidad política. América Latina y el Caribe podrían lograr tasas anuales de crecimiento de 6.3 % si su índice de ahorro fuera de cerca del 28 %.
Libre comercio y liberalización
Algunos autores han encontrado que la región ha acelerado su paso hacia la integración con la economía mundial a partir del comienzo de la década de 1990. Aún así, existe una agenda sin terminar los cambios institucionales requieren que se apoyen y sostengan los beneficios de la liberalización. En particular, se necesita una disciplina fiscal fuerte y una política monetaria conservadora. Los países pequeños que se ven forzados a competir bajo esquemas de libre comercio pueden estar en una desventaja tremenda porque pueden carecer de capacidad suficiente.

Pobreza, inequidad y capital humano
La insuficiencia de la formación de capital humano en América Latina y el Caribe contribuyó en gran parte al débil desempeño económico durante las décadas de 1980 y 1990, así como a la falta de progreso suficiente dirigido a la reducción de la pobreza, la distribución más equitativa de los ingresos, y un gobierno democrático.

Uno de cada tres latinoamericanos vive en la pobreza, con un ingreso de menos de 2 dólares diarios. El número de personas analfabetas funcionales que llegan a la edad de 25 años sin ninguna o muy poca preparación, crece a un ritmo alarmante. La región sufre de un inusual alto grado de inequidad; la pobreza es más urbana que rural; la globalización de las economías avanza sin crecimiento en los empleos.Con sólo aumentar el número de egresados universitarios no resuelve el problema de competitividad internacional. El ajuste más importante que debe hacerse en la región es en la educación no solo en términos de gasto, sino también en términos de calidad y contenido.

Educación
Se documenta la baja calidad de la educación básica en la región, especialmente para los pobres. Señales de la baja calidad incluyen la falta de materiales básicos de enseñanza, preparación inadecuada de maestros, y asignación dispareja de recursos.

Otras variables económicas
De acuerdo a algunas de las variables socio-económicas más importantes relacionadas con los países de Centroamérica -actualizado hasta 1997-, se puede hacer la siguiente observación: excepto por el caso de México, los valores de PIB (Producto Interno Bruto) de los países de América Central son decididamente menores que el promedio mundial, y fuera de comparación con los valores de un país industrializado. Sólo con mirar al Caribe, la brecha sería aún mayor, en particular si las tres islas mayores fueran eliminadas de la lista: Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.
El PIB per capita de un país del Caribe es normalmente menor que el promedio mundial.También en este caso los valores serían considerablemente bajos si las Bahamas, Bermuda, Martinica y Puerto Rico (cuyo PIB per capita es comparable con el de los países más industrializados) no fueran tomadas en consideración El análisis de los valores de desarrollo sostenible ofrece un posicionamiento promedio de los países del Caribe con algunas altas: Antigua-Barbuda, Bahamas, Bermuda y Puerto Rico; y una caída muy seria: Haití.

En un estudio más detallado de este y otros índices socio-económicos, Puerto Rico parece ser el país más avanzado, no sólo en el grupo del Caribe, sino de toda América Central. En 1997, Puerto Rico demostró un nivel excepcional de desarrollo industrial para un país del Caribe, un nivel de infraestructura de primera clase e índices muy altos de calidad de vida.Existe una comparación interesante entre este país, Cuba y República Dominicana, ya que entre los tres, a pesar de tener condiciones históricas similares, han desarrollado situaciones socio-económicas bastante diferentes.

En el Caribe es posible observar que aunque muchos países tienen un nivel de educación primaria y secundaria bastante satisfactorio, es duro para ellos adiestrar personal a un nivel más alto, especialmente en las disciplinas tecnológicas. A esto se suma la poca disponibilidad de sistemas energéticos y de telecomunicación digital que representa una dificultad seria para países relativamente grandes como República Dominicana.

Por otro lado, la situación de tantos otros países de la región es bastante variado, en lo que respecta a la destreza específica sobre la cual pueden fundamentar su ventaja competitiva:
Panamá tiene la experiencia de haber madurado en el manejó de su importante Canal.
Costa Rica tiene a su disposición una importante reserva natural (flora y fauna). El país está asiduamente ocupado a nivel internacional para sobresalir como un significativo centro para el estudio y defensa del patrimonio natural global.
Barbados es líder de los países anglo-parlantes del Caribe, especializándose en la evaluación de la cultura étnica local y más en general, en los aspectos del desarrollo sostenible en la región.
Cuba y la República Dominicana han adoptado unos planes exitosos para desarrollar el turismo, orientados al mercado global, que han propiciado un aumento exponencial de las actividades en este sector. Ambos países están cultivando una creciente especialización en un sector con demanda futura garantizada.
Bahamas, Bermuda y Caymán se han especializado en el sector de finanzas y banca. Las actividades relacionadas cada año proveen a estos países importantes recursos y oportunidades comerciales para los ciudadanos.

Cuatro determinantes de una ventaja competitiva
1. Una comprensión precisa de ciertas debilidades históricas de un país bien pudiera estimular nuevas soluciones creativas que podrían resolver o compensar el problema, y abrir el camino para nuevas ventajas competitivas para las compañías locales.

2. Muchos países del Caribe se encuentran en una etapa interesante de desarrollo industrial y comercial que está cambiando rápidamente el patrón de demanda interna. República Dominicana es líder en este grupo con un crecimiento de PIB constante durante los últimos 5 años. Trinidad y Tobago, Jamaica, El Salvador, Costa Rica y Panamá forman un grupo de consumidores cuya demanda se mueve rápidamente hacia el campo de los países más industrializados.

3. Un determinante de la ventaja competitiva nacional es la presencia de industrias suplidoras o industrias relacionadas que son competitivas internacionalmente. En este sentido, República Dominicana ofrece una ventaja competitiva en turismo, ha logrado altas tasas de crecimiento de manera que éste país, como Cuba, han tenido la habilidad de mercadearse hábilmente a nivel internacional, especialmente en Europa. En 1999, República Dominicana obtuvo ganancias de 2,510 millones de dólares, superando a Cuba y Puerto Rico.

4. Otro determinante principal es el contexto dentro del cual se crean, organizan y administran las compañías, así como la naturaleza de la rivalidad doméstica.

Del análisis presentado, es posible trazar las siguientes indicaciones:
El problema 'económico'. Un porcentaje considerable de los países del Caribe todavía no son capaces de desprenderse de las actividades primarias o de industrias de mano de obra intensiva. La razón para ello se dice que radica en la falta de 'fondos' para desarrollar industrias más modernas y tecnológicamente avanzadas. El único medio que muchos países débiles están utilizando para balancear esta falta de fondos es, con frecuencia, la búsqueda de financiamiento extranjero o una mera solicitud de transferencias directas de organizaciones internacionales, estas deudas externas eliminan la ventaja competitiva y crea un estado de dependencia económica y política difícil de eliminar.


El problema 'político'. Un gobierno capaz de favorecer la firme integración internacional de un país es la verdadera prueba inicial de muchos países en la región. La afirmación de la democracia y del pluralismo dentro de un país constituyen condiciones necesarias para una integración estable de los países en el campo internacional, y para el desarrollo de recursos locales libres y originales.
El problema 'creativo'. Aún si un país pudiera alcanzar buenos resultados sociales y macroeconómicos, liberándose del problema económico, y hasta cierto punto hasta del problema político, no hay certeza de que esto sea suficiente para la definición de una base adecuada para las ventajas competitivas. La ausencia de sistemas adecuados para fomentar la innovación, la falta de verdadera competencia interna y de estímulo para los empresarios locales, puede hacer que un país no sólo reduzca su desarrollo social, sino que hasta retroceda a condiciones pasadas de debilidad. Es necesario exista un ambiente humano y social capaz de explotar creativa y cuidadosamente las oportunidades existentes.

Conclusiones
A la luz de la escasez de recursos de un país débil, el problema de asignar correctamente sus recursos y de elegir entre las alternativas relacionadas con su futuro, es crucial para la competitividad y para el desarrollo socioeconómico del país mismo. Para ello es necesaria la existencia de personalidades y grupos que se preocupen no sólo por el bien colectivo en general, pero que tengan la habilidad de crear nuevas formas y nuevas oportunidades creativas para su país.

El gobierno de un país puede ayudar a lograr estos objetivos, pero no puede corregir la ausencia o la indiferencia de la sociedad civil, debe funcionar como un facilitador de la sociedad civil no un sustituto de ella. Las compañías y los diferentes actores de la vida social también tienen la tarea de nutrir el círculo virtuoso del desarrollo social y creativo de su país.

Lo que se necesita son líderes, grupos culturales e individuos locales capaces de una visión general, de experiencia histórica, y listos para sacrificarse por el bienestar de su país, no personas que se recriminan por los desbalances históricos pasados y que exigen concesiones “gratuitas” de los países fuertes. La globalización, por lo tanto, al enfatizar en la necesidad de una ventaja competitiva continua y en la creatividad como su instrumento para ello, trae el eje del debate a la única fuente de posible innovación: el factor humano.

El problema de la identidad y de las características más adecuadas del factor humano surge como una conclusión de esta investigación, al igual que la necesidad de un análisis más detallado de las ideas y soluciones que los sujetos débiles han logrado proponer exitosamente en las últimas décadas.

Sin embargo, resulta interesante señalar que a pesar de las evidentes injusticias y disparidades observables en el mundo contemporáneo, la gran ola de la globalización cambiará cualquier equilibrio preexistente a una forma radicalmente nueva. Veremos nuevos ricos y nuevos pobres, unidos, sin embargo, por un mismo problema: saber cómo defenderse y florecer con la fuerza de su propia imaginación y sus propias ideas.

Dr. Raffaello Benetti
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