Experiencias
Una iniciativa que se apega a una pertenencia y a una historia

Orgullo dominicano, creatividad, tenacidad, constancia y compañía fueron los elementos que llevaron a un joven a estudiar arquitectura, idiomas, hotelería y turismo, y a realizar una iniciativa que fusionara arte con negocio.

Caonabo Sánchez, a la mitad de un periodo de 10 años de estudio aprovechó tres elementos que se movían a su alrededor: su habilidad y creatividad para pintar, un auge en la venta de camisetas y la necesidad de trabajar para salir de la carrera pudiendo mantenerse económicamente por si mismo.

Esto trajo consigo mucho sacrificio pues trabajaba de 8 a 5 de la tarde, estudiaba en la universidad de 6 a 10, y para poder cumplir con las exigencias de su estudio, realizaba las tareas de 11 de la noche hasta las 3 o 4 de la mañana.

Su primera iniciativa fue pequeña y resultó. Pintó 12 camisetas y en la acera de enfrente de la casa de su hermana en Puerto Plata, las expuso y se vendieron. A partir de ese momento comenzó a pintar más camisetas y diseñó una línea de ropa, que se fue perfeccionando con el transcurso del tiempo. Al terminar la carrera tenía una pequeña empresa llamada “naive” -nombre que define el arte que tiene rasgos simples- con 14 empleados -entre ellos 8 jóvenes pintores de las carreras de publicidad y artes gráficas- que distribuían sus productos en hoteles, lugares turísticos y tiendas de playa.

Con los meses el negocio dejó de prosperar y por razones que estuvieron fuera de su alcance tuvo que migrar a Estados Unidos a iniciar un comercio similar en Miami, que durante algunos años funcionó muy bien, pero por problemas de sociedad de la compañía ésta se disolvió. Este momento marcó el regreso a su país y comenzó de nuevo la empresa naive que después de tres años se vino abajo por el decaimiento y poco desarrollo de las zonas turísticas. De esta manera se dedicó unos años a la arquitectura, hasta que en el año 2000 comenzó un negocio que se llama “Macuto”, palabra taína que se aplicaba a las bolsas que utilizaban los indios para llevar las semillas que usaban para sembrar.

Escogió este nombre por su orgullo dominicano y porque después de un pequeño estudio de mercado en varias zonas hoteleras se dio cuenta que entre las artesanías que ofrecían, las carteras y bolsos eran de baja calidad y que él podía crear nuevos modelos que seguramente podrían gustar por su calidad y su diseño sencillo. Además, crear un producto netamente dominicano era una manera de hacer cosas que pudieran trascender pues tratarían de utilizar elementos propios de estas tierras, bolsos con aplicaciones de ámbar, coral, larimar, figuras taínas, ropa con bellas aplicaciones florales, y todo a un costo accesible al público.

Así con el dinero que había ahorrado comenzó con esta nueva iniciativa en algunas zonas como Bocachica, Juan Dolio y Bávaro, apoyado por su esposa quien también trabaja en la creatividad del diseño, pero está especialmente dedicada a mercadear, vender y a ubicar los productos en el mercado.

De esta manera iniciaron sencillamente en la misma sala de su casa, compraron a plazos dos máquinas industriales de coser y comenzaron a trabajar. Actualmente su mayor ingreso proviene de las ventas al por mayor, pero han establecido un negocio en la zona colonial para que las demás personas tengan acceso a sus productos y no solamente las que vacacionan en los hoteles y zonas turísticas.

Al principio, la planificación de su negocio consistía simplemente en programar actividades, pero ahora que ya tienen tres años de existencia, que el negocio va prosperando y que existe una demanda del mercado dominicano reconocen que es necesaria una planificación que consista en los siguientes puntos:

Aumentar la producción, tomando en cuenta:

  • El uso necesario de maquinaria.
  • Optimización en el trabajo de ensamble y decoración.
  • El personal que se requiere para atender las nuevas demandas.

 

Tomar en cuenta nuevas fórmulas de mercadeo, entre ellas:

  • Darse a conocer mediante entrevistas en periódicos y televisión.
  • Planear una nueva inversión económica.
  • Conseguir promotores que ofrezcan sus productos en ciudades del país que tengan capacidad de acogerlos como Santiago, Higüey, La Romana, Bávaro, Puerto Plata.

Entre sus planes de ampliación están incursionar en las tiendas de departamentos y supermercados y con el tiempo pensar en la posibilidad de exportar, aunque se ha encontrado con la dificultad de hacerlo por la poca información proporcionada acerca del tema, sobre las ferias internacionales y las oportunidades que ofrecen los mercados estadounidense y europeo.

Sus padres
¿De donde surgió su habilidad, su insistencia y su gusto por lo criollo?
Eso tiene respuesta mirando su historia. Su padre, Enriquillo Sánchez, fue una persona que se caracterizó por amar lo propio, fue un músico bohemio famoso que en sus canciones como “Casita de campo” y “Vega vieja” demostraba el cariño por su tierra. Su madre, que se llama Anacaona, después de criar a 6 hijos y cumplir cuarenta años, tuvo la tenacidad de estudiar 4 carreras, entre ellas Pedagogía, Artes plásticas y Publicidad.
Estos dos ejemplos han marcado la vida de Canoabo Sánchez quien desde pequeño mostraba la habilidad de pintar, le gustaba crear dibujos animados y trazar casas que tuviesen perspectiva y profundidad.

Se necesita una mirada abierta a la realidad, no a la ilusión, para crear algo propio, para arriesgarse. Esa mirada abierta consiste en “dejarse tocar” por lo que existe a tu alrededor y reconocer las habilidades que tienes. Hemos sido creados para ser felices y mover nuestra libertad primero para nuestro bien, y si se es sincero y fiel a si mismo también será para los demás.

             
  Los procesos de legalización que hicieron:
- Legalizar el nombre comercial en la Secretaria de Industria y Comercio.
- Obtener el RNC en la Secretaría de Impuestos Internos, bajo el renglón del “Régimen de Estimación Simple” que ofrece el beneficio de aplicar impuestos bajos a las micro y medianas empresas
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